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AUSENCIA PATERNA EN COLOMBIA: ENTRE LOS RELATOS SOCIALES Y EL VACÍO DE LA EVIDENCIA

Una reflexión histórica, demográfica y crítica desde Contrapunto Masculino


Por: Luis Alberto Torres Alvarez


Introducción


Contrapunto Masculino nace de un cruce singular: el encuentro entre la experiencia académica -histórica, sociológica, filosófica y pedagógica- y la vivencia directa de más de veinte años como papá separado con crianza activa, corresponsable y continua. A ello se suma mi trayectoria como consultor en organizaciones nacionales e internacionales, donde pude constatar algo preocupante: en Colombia se producen análisis muy ligeros, conclusiones aceleradas y narrativas simplificadas sobre fenómenos complejos como familia, crianza y paternidad.


En el caso de la ausencia paterna, este problema es aún más grave. En medios, redes, instituciones y discursos políticos se afirma reiteradamente que existe un “abandono masivo” por parte de los hombres. Sin embargo, esta narrativa -aunque emocionalmente es poderosa- no se sostiene sobre evidencia estadística sólida, ni sobre investigaciones representativas, ni sobre bases metodológicas serias. Este documento -resultado de una revisión crítica de fuentes oficiales, datos demográficos, estudios académicos y producción investigativa entre 2010 y 2024- busca responder una pregunta clave y urgente:


¿Existe evidencia científica robusta que demuestre un abandono generalizado de los padres en Colombia?


La respuesta, como veremos, es contundente: no la hay. Pero antes de examinar los vacíos investigativos, es necesario revisar lo poco que sí sabemos desde la demografía reciente.


1. Panorama demográfico reciente: ¿Qué dicen realmente los datos?


Aunque Colombia no produce estadísticas específicas sobre “abandono paterno”, sí existen datos sobre la composición del hogar, que permiten una aproximación inicial -limitada, pero útil- al debate. Miraremos cifras de tres categorías relacionadas y el censo del 2018 del DANE. Hasta ahora no se han hecho otros análisis.


1.1. Hogares biparentales y monoparentales (DANE, ECV 2024) Según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida 2024:


  • 51,6 % de los hogares colombianos son biparentales (presencia de padre y madre).

  • 24,3 % de los hogares son monoparentales.


Ya aquí es clave decirlo: un hogar monoparental no equivale automáticamente a abandono. Puede deberse a separación, viudez, migración, acuerdos consensuados de crianza, estudios fuera del hogar, o residencia alternada del menor. Sobre estas categorías, no existe análisis.


1.2. Jefatura de hogar masculina (DANE / La República)


Un análisis reciente basado en datos del DANE afirma que, entre los 18,4 millones de hogares del país, aprox. 9,8 millones tienen jefatura masculina. Esto significa que la presencia masculina en los hogares sigue siendo alta, incluso predominante.


1.3. Jefatura femenina (WWB Colombia)


La Fundación WWB Colombia reporta que el 46 % de los hogares están liderados por mujeres. Es una cifra relevante, pero -insisto- no permite afirmar ausencia paterna. “Jefatura femenina” no es sinónimo de “padre ausente”.


1.4. Censo 2018 (DANE / Observatorio de Familia del DNP)

En 2018:

  • Hogares biparentales: 42,11 %

  • Hogares unipersonales: 18,56 %

Si bien muestran cambios, estos datos tampoco permiten medir abandono paterno.


1.5. Un punto de partida necesario


Los datos demográficos muestran transformaciones en la estructura familiar, sí. Pero nada de lo aquí expuesto permite sostener la afirmación de que: Los hombres abandonan masivamente a sus familias en Colombia. Para sostener algo así, se necesitan series longitudinales, indicadores diferenciados y metodologías específicas, nada de lo cual existe en el país. Además, según las últimas proyecciones del DANE, Colombia tiene 53’057.212 habitantes en 2025. Hablar de “abandono masivo” en una población así requiere evidencia contundente y simplemente no la tenemos.


2. Análisis académico: ¿Qué dicen realmente las investigaciones existentes?


Una revisión detallada de los estudios académicos disponibles revela un patrón claro:

  • investigaciones con muestras pequeñas

  • estudios de caso

  • poblaciones específicas y no representativas

  • aproximaciones cualitativas

  • ausencia de análisis comparativos o longitudinales


Veamos los estudios más citados:


2.1. Estudios revisados:


  • Quintero García & Rodríguez Quintero (2011) Estudio cualitativo con 10 adolescentes infractores. Útil para comprender experiencias, pero no extrapolable.

  • Vanegas Rodríguez (2021) Estudio de caso con dos hogares. Metodología profunda, pero no representativa.

  • Robles Salazar & Vera Rivero (2025) Fenomenología con estudiantes universitarios. Sirve para explorar percepciones, no para medir conductas sociales.

  • Arias Tay et al. (2022) Dos adultos en Yopal. Valioso, pero absolutamente insuficiente a nivel nacional.

  • Rendón Quintero & Rodríguez Gómez (2020) Ocho adultos con enfermedad mental. Aporta información clínica, no generalizable.

  • Alzate Campuzano & Restrepo Jaramillo (2023) Investigación narrativa en contextos escolares. Aproximación valiosa, pero limitada.


Conclusión parcial:


Todos estos trabajos muestran que la ausencia paterna existe en casos individuales y contextos específicos. Pero ninguno -ni siquiera sumados- permite describir tendencias nacionales, ni mucho menos afirmar que la ausencia paterna es “masiva”. Sería irresponsable hacer tales afirmaciones.


3. Debilidades metodológicas repetidas


  1. Muestras demasiado pequeñas (2 a 20 personas).

  2. Ausencia de indicadores precisos: no se diferencia ausencia económica, afectiva, simbólica, física o legal.

  3. Enfoques transeccionales sin seguimiento de los sujetos.

  4. Sin comparaciones regionales o por estratos.

  5. Escasez de trabajos de rigor estadístico (la mayoría son tesis de pregrado, no estudios científicos con revisión por pares).


En otras palabras: el país no ha producido conocimiento robusto sobre paternidad en 30 años.


4. Debilidad institucional: interpretaciones apresuradas del DANE y la Defensoría del Pueblo


4.1. El DANE


En Colombia, el debate público sobre “abandono paterno” se apoya, casi siempre, en cifras del DANE y en informes de la Defensoría del Pueblo. Sin embargo, un análisis académico riguroso demuestra que ninguna de estas instituciones produce datos capaces de sostener científicamente ese juicio social. Las debilidades no son menores: son estructurales, metodológicas, matemáticas y epistemológicas. Aquí se presentan ampliadas. El DANE mide jefatura, convivencia y composición del hogar. No mide abandono. Pero sus cifras suelen usarse para afirmarlo.


El DANE es, sin duda, la entidad estadística más robusta del país. Sin embargo, sus instrumentos no fueron diseñados para medir abandono paterno, y por lo tanto no pueden demostrarlo ni desmentirlo.


4.1.1. Limitaciones conceptuales

El DANE mide:

  • Jefatura del hogar

  • Composición del hogar

  • Convivencia

  • Relación de parentesco entre residentes

  • Estado civil

Pero NUNCA:

  • presencia o ausencia afectiva,

  • cumplimiento de deberes paternos,

  • distribución real del cuidado,

  • calidad de los vínculos,

  • paternidad activa desde un hogar distinto,

  • acuerdos de custodia,

  • aportes económicos formales e informales,

  • relaciones no co-residentes.

Conclusión técnica: No medir abandono implica que no puede afirmarse abandono a partir de sus cifras.


4.1.2. Debilidad matemática


El error más frecuente en medios y análisis institucionales es un salto inferencial no permitido: de “jefatura femenina” → a “los hombres abandonaron”. Ese paso es matemáticamente inválido porque:

  • La jefatura es una variable estructural, no relacional.

  • No existe correspondencia 1 a 1 entre “no vive en el hogar” y “abandono”.

  • Las jefaturas pueden ser femeninas mientras:

    • el papá comparte custodia,

    • aporta económicamente,

    • ejerce crianza activa en otro hogar,

    • existe corresidencia parcial,

    • hay acuerdos que no se registran estadísticamente.

Desde análisis de datos, eso se considera un error categorial y un error de imputación indebida.


4.1.3. Debilidad metodológica


Los instrumentos del DANE no:

  • trazan trayectorias familiares,

  • miden movilidad infantil entre hogares,

  • capturan acuerdos de crianza,

  • incluyen módulos longitudinales,

  • registran aportes económicos no formales.


El país carece de un estudio panel que permita comparar cambios interanuales de paternidad activa o ausente, lo cual impide la construcción de modelos dinámicos o predictivos.


4.1.4. Debilidad analítica


En análisis social, no basta con correlaciones. El DANE ofrece fotografías estáticas, pero el fenómeno requiere:

  • modelos de causalidad,

  • contraste multivariado,

  • test de significancia,

  • regresiones robustas,

  • control de variables confusoras (migración, violencia, desplazamiento, economía informal, arreglos familiares no tradicionales).

Nada de esto existe.


4.2. Defensoría del Pueblo


La Defensoría actúa como órgano garante de derechos, pero sus informes sobre niñez y familia no cumplen estándares de investigación empírica. Esta circunstancia genera:


4.2.1. Interpretaciones sesgadas


La Defensoría suele:

  • tomar datos del DANE sobre jefatura femenina,

  • interpretarlos como indicadores de ausencia o abandono,

  • sin aplicar análisis crítico sobre las limitaciones del insumo original.

Esto configura una extrapolación indebida, un error epistemológico que genera narrativas institucionales sin sustento científico.


4.2.2. Ausencia de modelos explicativos


Los informes de la Defensoría:

  • No incluyen modelos matemáticos,

  • No ofrecen regresiones,

  • No reportan márgenes de error,

  • No controlan variables estructurales,

  • No diferencian entre convivencia, custodia y cuidado efectivo.

Es decir: no hacen investigación, sino interpretación normativa.


4.2.3. Falta de metodologías de contraste


El estándar internacional en estudios de familia exige:

  • triangulación metodológica,

  • muestras probabilísticas,

  • contrastes interinstitucionales,

  • revisión sistemática de literatura,

  • estudios longitudinales,

  • replicabilidad.

La Defensoría no hace ninguno de estos pasos.


4.2.4. Déficit de evidencia empírica


Los informes utilizan:

  • encuestas de percepción,

  • entrevistas cualitativas no representativas,

  • datos administrativos parciales.

No presentan estudios comparativos, cohortes poblacionales, ni modelos robustos de inferencia.

El resultado es claro:la narrativa institucional sobre “hombres ausentes” no tiene soporte empírico verificable.


4.2.5. Riesgo ético


Hacer afirmaciones públicas sobre abandono paterno sin evidencia suficiente:

  • refuerza estigmas,

  • distorsiona la opinión pública,

  • afecta decisiones de política pública,

  • perjudica a millones de padres responsables,

  • y desincentiva la paternidad activa, porque la invisibiliza.

Utiliza datos de jefatura femenina para hablar de “hombres ausentes”, sin advertir las limitaciones metodológicas.


4.3. Riesgo grave: confundir categorías


  • Hogar monoparental ≠ abandono

  • Jefatura femenina ≠ irresponsabilidad masculina

  • Presencia económica ≠ presencia afectiva

  • Ausencia residencial ≠ ausencia paterna


Sin claridad conceptual, se generan narrativas dañinas que se difunden como hechos.


5. El costo social de una narrativa exagerada


La narrativa del “padre ausente masivo” produce efectos nocivos:

  • estigmatiza a los hombres responsables

  • reduce la complejidad de las nuevas paternidades

  • crea sesgos institucionales y judiciales

  • dificulta el desarrollo de políticas públicas basadas en evidencia

  • refuerza estereotipos que ninguna estadística ha confirmado


Muchos padres presentes, comprometidos y corresponsables simplemente desaparecen del radar público porque el sistema no los registra.


6. ¿Qué necesitamos?


Un verdadero sistema científico sobre paternidades. Colombia requiere de forma urgente:

  1. Encuestas nacionales específicas sobre paternidad y corresponsabilidad.

  2. Indicadores claros, diferenciando tipos de ausencia.

  3. Estudios longitudinales que muestren transformaciones en el tiempo.

  4. Datos desagregados por región, estrato, etnia y contexto rural/urbano.

  5. Reconocimiento institucional de los límites de la evidencia actual.

Sin esto, seguiremos repitiendo narrativas, no construyendo conocimiento.


7. Conclusión: entre mitos sociales y vacíos científicos


Tras el análisis detallado de las fuentes institucionales (DANE, Defensoría del Pueblo, DNP, WWB, prensa especializada) y de la literatura académica disponible (tesis, investigaciones cualitativas y trabajos de grado entre 2011 y 2025), la conclusión es firme: en Colombia no existe información estadística, científica, longitudinal o metodológicamente robusta que permita afirmar que los hombres abandonan masivamente los hogares.


Esta afirmación no sostiene un negacionismo del abandono -que existe, es real y afecta a miles de mujeres, niños y adolescentes-, sino que señala una responsabilidad ética y académica: no podemos construir juicios sociales ni políticas públicas a partir de datos débiles, interpretaciones sesgadas o indicadores que no miden lo que se pretende demostrar.


No existe en Colombia evidencia científica, empírica ni estadística suficientemente robusta para afirmar que los hombres abandonan masivamente los hogares o que la ausencia paterna es un fenómeno medido, verificado o cuantificado con rigor. Lo que existe son:


  • discursos,

  • percepciones,

  • interpretaciones mediáticas,

  • datos parciales,

  • inferencias institucionales no demostradas,

  • y trabajos académicos pequeños y no generalizables.


En consecuencia: La ausencia paterna existe, pero su magnitud real es desconocida. No porque el tema no sea importante, sino porque Colombia:


  • no tiene datos,

  • no tiene sistemas de medición,

  • no tiene investigaciones amplias,

  • no tiene seguimiento

  • y no tiene rigor metodológico acumulado.


Por eso es irresponsable -e injusto- afirmar que: “Los hombres abandonan masivamente sus hogares”. No lo sabemos. Y lo que no se sabe, no puede afirmarse.


Contrapunto Masculino apuesta por un análisis honesto, crítico y equilibrado: reconocer los casos reales de ausencia, sí, pero también las miles de paternidades presentes que el país jamás ha contado.

 

Referencias académicas:

  • Quintero García, J. P., & Rodríguez Quintero, L. K. (2011). Interpretación de la ausencia de la figura paterna en el menor infractor. Corporación Universitaria Minuto de Dios. Repositorio UNIMINUTO.

  • Vanegas Rodríguez, K. J. (2021, 31 de mayo). Efecto de la ausencia de la figura paterna en el desarrollo integral de los niños y las niñas. Corporación Universitaria Minuto de Dios. Repositorio UNIMINUTO.

  • Robles Salazar, L. M., & Vera Rivero, Y. N. (2025, 19 de agosto). Ausencia del rol paterno en los estudiantes de octavo y noveno semestre de Trabajo Social. Universidad Industrial de Santander. Repositorio Noesis UIS.

  • Arias Tay, C., González Álvarez, L., Hernández Gualdrón, Y. K., Jiménez Rodríguez, Y. T., Martínez Vivas, K. A., & Moreno Alfonso, C. A. (2022, 24 de noviembre). Incidencia de la ausencia paterna en la construcción de imaginarios sociales en dos adultos en Yopal. Universidad Autónoma de Bucaramanga. Repositorio UNAB.

  • Rendón Quintero, E., & Rodríguez Gómez, R. (2020, 28 de agosto). Ausencia paterna en la infancia: vivencias en personas con enfermedad mental. Universidad del Rosario.

  • Alzate Campuzano, M. J., & Restrepo Jaramillo, K. (2023, diciembre). Ausencia de padres y su incidencia en el desarrollo integral del niño mediante sus narrativas. UNIMINUTO. Repositorio UNIMINUTO.


Referencias institucionales:


DANE – Departamento Administrativo Nacional de Estadística

DANE. (2024, agosto). Encuesta Nacional de Calidad de Vida (ECV) 2024 – Presentación de Resultados Preliminares. Departamento Administrativo Nacional de Estadística. https://www.dane.gov.co

DANE. (2025, enero). Proyecciones de población 2025: Estimación total nacional y por sexo. Departamento Administrativo Nacional de Estadística. https://www.dane.gov.co

DANE. (2023, diciembre). Boletín técnico: Demografía y composición de los hogares según la ECV 2023. Departamento Administrativo Nacional de Estadística. https://www.dane.gov.co

DANE. (2020, junio). Censo Nacional de Población y Vivienda 2018 – Resultados sobre hogares y jefatura. Departamento Administrativo Nacional de Estadística. https://www.dane.gov.co

Defensoría del Pueblo

Defensoría del Pueblo. (2022, septiembre 22). Boletín: La jefatura femenina de los hogares evidencia la ausencia de corresponsabilidad familiar. Defensoría del Pueblo de Colombia. https://www.defensoria.gov.co

Defensoría del Pueblo. (2023, marzo). Informe defensorial sobre garantías para las mujeres cabeza de familia. Defensoría del Pueblo de Colombia. https://www.defensoria.gov.co

DNP – Observatorio de Familia

Departamento Nacional de Planeación – Observatorio de Familia. (2020, noviembre). Caracterización de los hogares colombianos según el Censo 2018. DNP. https://observatoriodefamilia.dnp.gov.co

Fundación WWB Colombia

Fundación WWB Colombia. (2023, julio). Radiografía de los hogares liderados por mujeres en Colombia. Fundación WWB. https://fundacionwwbcolombia.org

La República (citando al DANE)

Diario La República. (2024, abril 15). En Colombia hay 18,4 millones de hogares: 9,8 millones tienen jefatura masculina, según cifras del DANE. La República. https://www.larepublica.co

 

 

 
 
 

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